sábado, septiembre 01, 2007

Cordillera Blanca, día 1: Huaraz – Cashapampa – Llamacorral

A primera hora de la mañana cargamos todos los aperos en el bus que nos llevaría a Cashapampa, lugar dónde comenzábamos a caminar. Se incorporó al grupo Carlos, nuestro cocinero, que también se había encargado de preparar cuidadosamente todos los víveres. Estábamos ansiosos por comenzar el trekking.

Cruzamos Huaraz, Carhuaz y Yungay. En Yungay paramos y pudimos observar las dos cumbres del majestuoso Huascarán y el campo santo, donde se encontraba el pueblo antes de que fuera arrasado por el terremoto de 1970.

El 31 de mayo de 1970 un terremoto de magnitud 7.8 en la escala de Richter sacudió el valle. Un enorme pedazo del nevado Huascarán se desprendió hacia el valle, borrando del mapa al pueblo de Yungay. Aproximadamente 22.000 personas fallecieron instantáneamente cuando las rocas y el hielo llegaron a Yungay. En total el número de fallecidos por causa de ese terremoto llegó a los 50.000.

Saúl también nos comentó que en esta zona tuvo lugar en 1839 la Batalla de Yungay. En esta batalla se disolvió la confederación de Perú-Bolivia con la victoria del ejército de Perú-Chile. Como esta batalla que se realizó en la quebrada del río Ancash, el departamento de Huaylas cambió de nombre a departamento de Ancash.

Continuamos en el bus hasta Caraz, donde tomamos una pista (un camino de tierra, que en Perú sería una carretera) hasta la localidad de Cashapampa. Allí nos esperaban Clemente y su sobrino Edgar, nuestros arrieros, con los burritos que llevarían nuestra carga durante el trekking.

Por fin nos cargamos nuestras ligeras mochilas y nos adentramos en la Quebrada de Santa Cruz acompañados de nuestro guía Saúl.

Al poco de estar caminando nos adelantaron Carlos, Clemente, Edgar y los cinco burritos. Nos sorprendió que a pesar que ellos habían salido mucho más tarde que nosotros, pues habían estado cargando los burros, nos adelantarán en tan poco tiempo. Esta situación se repetiría todos los días del trekking. Los turistas creemos que estamos acostumbrados a la montaña porque vamos a caminar algunos fines de semana, pero la adaptación de la gente de la Cordillera Blanca es espectacular.

Todavía nos sorprendimos más cuando a eso de una, llegamos a un remanso del río y allí nos estaba esperando Carlos con la comida preparada.

Cuando ganamos un poco de altura, comenzamos a observar el paisaje de la quebrada de Santa Cruz. Se veía al espectacular nevado Taulliraju presidiendo el valle.

Continuamos hasta Llamacorral (3.760), que sería nuestro primer campamento. Al llegar nos estaban esperando Carlos y Clemente con el campamento ya montado y un reconstituyente matecito de coca.

No había sido una jornada larga, pero nos encontrábamos cansados debido a la altitud. Así que nos fuimos pronto a las tiendas, nos envolvimos en nuestros sacos de plumas y nos dispusimos a dormir soñando con paisajes andinos repletos de nevados.