domingo, septiembre 14, 2008

Pic Long y Pic Badet

10/08/2008

Disculpadme si la “piada” me ha quedado un poco freak, pero es posible que sea por influencia del inminente viaje que haré por Nueva Zelanda.

Abandonamos La Comarca (Bielsa) a las 5:30 después de haber pasado la noche en la Granja Maggot (Hostal Pirineos). Nos quedaba por delante un trayecto de casi una hora a través de los Vados de Bruien pasando por Bree (Piau Engaly-Aragnouet), hasta llegar a Rivendel (aparcamiento de Lac de Cap de Long). Sobre las 7:15, Aragorn (Xavi) y yo iniciamos la larga jornada hacia el Monte del Destino (Pic Long).





La primera hora se desperdicia subiendo 200m de desnivel que seguidamente pierdes. Una vez llegas al extremo del Lac de Cap de Long, tienes una privilegiada vista de todo lo que nos espera. Un motivador desnivel de 1100m y al fondo se divisa los dos picos que nos hemos marcado como objetivo: el ya comentado y el Pic Badet, unidos por una arista que como mínimo la esperamos entretenida.


Las siguientes horas transcurren de forma bastante monótona, y en mi caso, algo agónicas, pues los 4 kilos extras de la cuerda de 60m que llevamos se nota, y mucho. Tras superar otros 600m de desnivel (ya llevamos 800m contando los 200m iniciales que perdemos), mi espalda no aguanta más. Desayunamos por segunda vez y le paso el lastre de 60m a mi amigo. Llevamos casi 3 horas.


A partir de aquí la ruta se hace más interesante, pues divisamos en todo momento “nuestras” cimas, además del Campbeil, que me recuerda que lo subimos hace un año a finales de invierno. El último tramo hasta llegar a la arista promete fatigarnos, pero seguramente que la proximidad a la zona más emocionante, el ir esquivando o pisando neveros, y no llevar la cuerda, se me hace corto y todo. Tras aproximadamente 4 ó 4,5 horas de iniciar la marcha, llegamos a la arista tras superar un primer tramo con las manos. Fue el preludio de los que nos espera las siguientes horas.





Las vistas no podían ser más espectaculares, pues más allá del abismo cortante que tenemos al oeste, se puede ver de muy cerda todos los picos principales del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: desde el Pico de las Olas, hasta los Gabietos pasando por el Perdido, el Casco y los Astazus. El corte en la roca que hizo Rolán con su espada, según la leyenda, también se aprecia perfectamente. Más a la derecha vemos el todopoderoso Vignemal, y detrás de él, más a la derecha, vemos desde el Pico de Argualas, hasta el Balaitous pasando por los Infiernos.





Pronto se nos acaba el “jijí, jajá”, nos ponemos el casco, y concentración a tope. Llegar hasta el Pico Badet no presenta mayor dificultad, que irse fijando en los mejores puntos por donde pasar, y algún que otro fácil paso, aunque expuesto. Sobre las 5 ó horas de iniciar la ruta, llegamos a este primer pico de 3160m. Fotos de rigor, donde las vistas son parecidas a las que vemos siempre desde la propia arista. Comemos alguna cosa para recuperar fuerzas, y contemplar lo que nos queda: el tramo más duro.




Seguimos la ruta en una trayectoria descendente. Sabemos que tanto subir a l’Aguille de Badet o rodearla va a ser de lo más difícil de la arista. Optamos por la segunda opción, y así fue: el flanqueo de hace por zona muy vertical, con pasos con tierra suelta y muy expuesto. Nos tomamos nuestro tiempo en superar este tramo, buscando agarres y retrocediendo para rectificar, pues para colmo los hitos brillan por su ausencia.

Felizmente superamos el tramo. Nos encontramos con unos navarros que están de vuelta. Nos confirman que lo peor ya lo hemos pasado, y que debemos seguir subiendo el gendarme que se nos planta delante. Efectivamente a partir de ahora el trayecto lo hacemos rápido: subida al gendarme, llegamos a la Hourquette du Pic Long, cambiamos de ladera, y subimos por una especie de chimenea diagonal por la cara oeste. A los pocos minutos estamos en la cima del Pic Long (3192m) tras 6,5 horas de iniciar la marcha.

Ahora sí descansamos más rato, comemos y nos hidratamos. Es curioso porque no exteriorizamos la euforia como hacemos en otras cimas. Sabemos que no tenemos todo el trabajo hecho, y que en breve va a entrar en acción nuestra compañera de 60m. Antes de descender por la misma ruta hasta la Hourquette, llegan 4 aragoneses en la cima, cambiamos impresiones, nos hacemos fotografías, y nos despedimos sin más demora.

En la Hourquette hay que montar reunión para realizar el descenso por la chimenea de la ruta normal al Pic Long. El temido pasó de Caradhras. Hay 3 cintas abandonadas en una roca y es lo que nos servirá de seguro, aunque muy seguro no lo vemos. En el cielo podemos ver un par de Nazgul (buitres) sobrevolándonos. Aragorn inicia el primer tramo casi vertical de 30 metros. A mi turno, y como enano, tengo los nervios a flor de barba. Lo peor es el primer paso. Una vez te has convencido que la cuerda te aguanta y no te has despeñado, vas descendiendo paso a paso, y con más confianza cada vez. Montamos el siguiente largo de otros 30 metros en un pitón que hay en la roca. Este seguro si es fiable. Tras este largo, montamos otro, mucho menos vertical y que nos podríamos haber ahorrado, que nos deja a los pies del Glaciar Pays Baché.


Una vez en la nieve, iniciamos el cómodo descenso hasta el punto de origen, con la pega que me toca llevar los 4kilos extras, aunque de bajada, y con menos agua, no duele tanto. En total la ruta nos llevó 11,5 horas para superar los 1300 metros de desnivel aproximados. Lástima que se nos olvidó destruir el Anillo Único en la cima ¡! ;-D