
Con las predicciones meteorológicas que anunciaban no sabíamos con seguridad si lo íbamos a poder intentar, ya que daban un riesgo elevado de aludes (4 o 5, según la fuente). Sin embargo, decidimos subir a La Renclusa y ver sobre el terreno como estaba la cosa. Fue un acierto, nos hizo un día estupendo y las condiciones de la nieve fueron buenas.
Así que subimos el viernes a la Renclusa, algunos de día y algunos de noche. Los que subimos de día pudimos disfrutar de un deliciosa y abundante cena en La Renclusa (no se por qué, en los refugios todo sabe mejor). El guarda nos comentó que el pronostico del tiempo era bueno y que riesgo de aludes lo debía haber en la oficinas de INM, pero que por allí no. Estábamos casi solos en el refugio, posiblemente debido a esas predicciones negativas.
El sábado madrugamos, aunque no mucho, y después de un desayuno caliente nos pusimos en marcha a eso de las 07:00. Empezamos a ganar el desnivel hacia el Portillón Superior. A pesar que había nevado bastante el estado de la nieve era bueno para caminar y no nos hundíamos demasiado. Había un grupo por delante que iban con esquíes y avanzaban mas cómodos, por detrás iba otro grupo con crampones que se hundían hasta la rodillas (vaya valor). Durante la subida estupendas vistas del Salvaguardía nevado.
En unas 3 horas alcanzamos el Portillón Superior. Una vez allí ya pudimos ver la antecima del Aneto y la cima del Coronas. Cruzamos el portillón sin problemas. En el flanqueo posterior nos pegamos un susto; ya que Rafa se cayó y empezó a deslizarse ladera abajo. Menos mal que la nieve estaba blanda y se paró pronto, que si no igual lo tenemos que ir a buscar a Aigualluts :-)
Continuamos por el glaciar cubierto de nieve. Un poco antes de llegar al Collado de Coronas, llevaríamos unas 5 h. de marcha, yo me sentí escaso de fuerzas y decidí darme la vuelta. Me acompañó Cele y aprovechamos para recoger Rafa, que se había quedado esperando un poco mas abajo pues también andaba algo cansando (además del susto que llevaba en el cuerpo). Ahora que estoy descansado y sentado en la silla me arrepiento de haberme dado la vuelta, pero en aquel momento me pareció lo más adecuado.
Jaume continuo en solitario hasta el Aneto y Roger y Jordi fueron hacia el Coronas. Los tres hicieron cima.
Jaume, que está hecho un valiente, atravesó el Paso de Mahoma y se plantó en la cima del Aneto en solitario. No había nadie más, una ocasión única; hasta tuvo dificultades para hacer la foto junto a la cruz. Roger y Jordi intentaron el Coronas desde el Collado de Coronas, pero no fue posible por el estado de la nieve; así que se dieron la vuelta y subieron por el Collado del Medio.
Mientras ellos hacían cima, nosotros bajamos con tranquilidad disfrutando del día. Al llegar a los Llanos del Hospital, Cele y yo nos volvimos para el campo base de Monzón. Rafa se quedó esperando al resto del grupo, ya que todos regresaban a Barcelona. Me consta que se metieron entre pecho y espalda una reconstituyente longaniza en Castejón de Sos y se hidrataron a base de abundante cerveza.
Fotos:
Subida al Portillón Superior:
Después del desayuno caliente, nos calzamos las raquetas y comenzamos la marcha:



















La huella del viento en el Aneto









Intento desde el Collado de Coronas:






Maladetas:





